APRENDER A HABLAR CON LAS PLANTAS

APRENDER A HABLAR CON LAS PLANTAS

Editorial:
LUMEN
Año de edición:
Materia
Ficción adultos
ISBN:
978-84-264-0547-0
Páginas:
256
Encuadernación:
Rústica
17,90 €
IVA incluido
Disponible en 1 semana
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La primera y esperada novela de una gran autora: el retrato de la encrucijada vital de una mujer. «Marta Orriols tiene la capacidad de fijar con palabras la fugacidad y lo imprevisto de las circunstancias cotidianas.»
Ponç Puigdevall, El País «El odio y el amor a veces se acoplan en una sola bola, como gotas de mercurio, y de la amalgama surge un sentimiento pesante y tóxico y extrañamente añorado. Eso es lo que irrita. La añoranza, a pesar de todo.» Paula Cid es una neonatóloga de cuarenta y dos años con una vida ordenada. Apasionada por su trabajo e inmersa en la rutina de una relación sentimental que se resquebraja, pierde a su pareja en un accidente de tráfico pocas horas después de que él la invite a almorzar para comunicarle que, tras quince años de matrimonio, hay otra mujer en su vida y ha decidido marcharse de casa. Junto al desgarro de una muerte a destiempo, Paula deberá hacer frente a la desdicha de sentirse abandonada y sobrellevar no solo el duelo, sino también el rencor. Una figura femenina que aparece en el hospital la tarde del fallecimiento de Mauro es la única que puede dar fe de que este hombre tenía ya otra vida... y tarde o temprano las dos mujeres tendrán que encontrarse. Con su primera novela, Marta Orriols se consolida ya como una de las autoras españolas más interesantes de la actualidad. Sabe poner la lupa sobre los movimientos del alma femenina y llevarnos del dolor a la ternura, de la sonrisa a la emoción. Reseñas:
«Lo he devorado.»
Eva Piquer, Diari Ara «Marta Orriols escribe de manera sencilla -que no simple- una historia de duelo y de vida.»
Xavier Vidal, Llibreria No llegiu «Marta Orriols se consolida como la revelación catalana de la 'rentrée' con Aprender a hablar con las plantas, una punzante y lograda ópera prima sobre la pérdida. [...] La calidad de la prosa, tan afilada como contenida, evita los golpes bajos y las emociones fáciles, pese "al tabú" que desgrana.»
Matías Néspolo, El Mundo «La muerte no es tema de ascensor, pero sí es tema literario tal y como lo demuestran Rosa Montero, Joan Didion, Francisco Umbral, Sergio del Molino, Lea Vélez y ahora Marta Orriols. Libros que quisieran haber no escrito, pero que todos tuvieron la necesidad de escribir.»
Las Mañanas de Radio Nacional «Una de las voces más interesantes del actual panorama literario español. [...] Una narradora nata.»
La Voz de Galicia «Un monólogo interior lleno de sinceridad que atrapa al lector, [...] un tratado sobre el duelo que también es el retrato de una generación que vive en una especie de burbuja que fácilmente explota.»
Álvaro Soto, Diario Sur «Una historia que rezuma vida tras el duelo y es rencor, deseo, envidia, ilusión y todo a la vez.»
M.B.M., El ideal Gallego «Orriols posee una literatura sorprendentemente bella, sus textos nacieron destinados a perdurar. [...] Aprender a hablar con las plantas es un texto en el que sangran las palabras, pero al tiempo, la lectura de sus páginas implica un deseo innato de supervivencia.»
Raquel Jiménez Jiménez, Zenda Libros La crítica ha dicho sobre Anatomía de las distancias cortas:
«Cuando terminamos la lectura, tenemos la gratificante sensación de plenitud.»
Ramona Pérez, Ara Balears «Mediante una prosa sencilla, pero intensa, cargada con algunos detalles magníficos que dotan de una emotividad extraordinaria un gesto cualquiera, como es apartar un mechón de pelo, o tomarse un café antes de ir a trabajar, la autora describe las relaciones humanas, la mayoría llenas de secretos inconfesables.»
Diari de Tarragona «Se ha comparado a Marta Orriols con Alice Munro y Margaret Atwood. No es descabellada la comparación. Un debut literario sugerente.»
Enrique Martín, blog de Euskal Irrati Telebista «Marta Orriols nos muestra esa vida oculta de miradas indiscretas, esos pensamientos íntimos y emociones que solo quien las siente puede conocer. [...] Cuando leía a Orriols, en cierta manera sentía que estaba ahí, asomada a mi ventana, escudriñando mi realidad.»
Isabel del Río, La Odisea del Cuentista